Observando el manto celeste,
Durmiendo bajo el techo que ha visto tantas cosas,
pensando, recordandote...
De alguna manera todo coincide,
nada fué al azar, la flor que ha envenenado mi alma,
tal cual como un escorpion y tú,
ahí, intentando mitigar el dolor,
con tu rostro, humildemente sonriente,
aún así, tus nervios y tus ojos,
piden más, saber más.
Veo entre esta separación que hay entre nosotros,
entre ambos cuerpos, una unión, aún así,
hay miedo, pavor al desconocido,
esa sensación única.
Intento saber quien eres, que deseas,
y solo veo, un ángel.
viernes, 22 de mayo de 2009
sábado, 2 de mayo de 2009
Sonrisa Maldita
La caricia del viento que recorre tus entrañas,
El suave sabor del cuchillo al rasgar tus carnes,
La sangre que tu alma llora, me han llamado.
Soy la maldición de tu sonrisa, la amargura de esta historia,
El llanto del bebe, el desencanto del amor.
Donde quiera que corras, no podrás esconderte,
Soy la sombra que oscurece tu vida entera, soy el dios al que temes,
Soy el veneno que invocaste a tu merced, aquel que te quita el sueño y te obsequia lágrimas,
Soy el todo poderoso miedo de tu alma, la corrupción de tu inocencia.
Llora una vez más por mi, permíteme erizar tus pelos,
Ser la criatura de tus pesadillas mi amada, mi maldita amada.
Soy la maldición de tu sonrisa, la amargura de esta historia,
El llanto del bebe, el desencanto del amor.
El suave sabor del cuchillo al rasgar tus carnes,
La sangre que tu alma llora, me han llamado.
Soy la maldición de tu sonrisa, la amargura de esta historia,
El llanto del bebe, el desencanto del amor.
Donde quiera que corras, no podrás esconderte,
Soy la sombra que oscurece tu vida entera, soy el dios al que temes,
Soy el veneno que invocaste a tu merced, aquel que te quita el sueño y te obsequia lágrimas,
Soy el todo poderoso miedo de tu alma, la corrupción de tu inocencia.
Llora una vez más por mi, permíteme erizar tus pelos,
Ser la criatura de tus pesadillas mi amada, mi maldita amada.
Soy la maldición de tu sonrisa, la amargura de esta historia,
El llanto del bebe, el desencanto del amor.
Felicidad
Día, noche,
Luz y sombra,
Vida en la ilusión,
Lágrima del final,
Grito del inicio,
Vuelve a ser quien eras,
No llores, no rías, alma de la sombra,
Alma del caos, descarta esta vida, esta ilusión,
Vuelve a la pregunta, vuelve a la incertidumbre del primer día…
¿Qué es vivir? ¿Qué es vivir en la ilusión de este mundo, de la tan llamada “Felicidad”?
¿Cómo se alcanza cuando no se conoce?
Dame una opción, simplemente dime…¿Qué es vivir?
Luz y sombra,
Vida en la ilusión,
Lágrima del final,
Grito del inicio,
Vuelve a ser quien eras,
No llores, no rías, alma de la sombra,
Alma del caos, descarta esta vida, esta ilusión,
Vuelve a la pregunta, vuelve a la incertidumbre del primer día…
¿Qué es vivir? ¿Qué es vivir en la ilusión de este mundo, de la tan llamada “Felicidad”?
¿Cómo se alcanza cuando no se conoce?
Dame una opción, simplemente dime…¿Qué es vivir?
Inmortalidad
Preludio:
Luna Llena
Ojo enrojecido por el paso de la sangre,
Lágrima contenida por la cercanía del fuego,
Noche eterna, pasión.
Vuelve a mi, amada mia, mi extraña afición,
Vuelve a mi mi negro ángel, mi fobia, mi reencor,
Trae de la mano todos estos negros sentimientos,
Trae de la mano la claridad, trae de la mano el vacío,
Trae de vuelta la miseria a su mirar.
Luna llena, llora sangre, ahora por mi,
Ángel negro, demonio blanco,
Lágrima seca, vuelve al estero donde perteneces y dejame reflejar
Mi triste silueta en el estanque de las aguas rojas, donde la luna reside,
Donde tu fé se escribe.
Una vez más, vuelve mi amada fobia, mi extraño reencor, vuelve...
Vuelve y dame paz...Solamente...
Vuelve.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Y él en su inmortalidad caminó, vagaba por la noche, las calles eran suyas, nada ya era lo que solía ser cuando aún vivía, luego la vió...Vió la figura mas hermosa que había visto, su larga cabellera negra, sus claros ojos y rojos labios, su blanca, blanca tez...Era hermosa, ya había él encontrado la razón de su existencia, entonces, se acercó sigilosamente a aquella que sería su víctima, ella, quien hacía que de alguna forma su vampírica lujuria se encendiese.
Pasaron las horas con él siguiendola, cuando por fín algo sucedió, ella, la hermosa chica que le había arrebatado la conciencia lo había notado, una coqueta sonrisa y él, no era más que un esclavo. Empezó el ritual, se le acercó de forma sensual, misteriosa, la chica era hipnotizada por los grisaceos ojos del vampiro y así cayó en sus brazos, él por su parte, puso una mano en las caderas de la chica y la otra detras de se cabeza, sujetando sus largos cabellos, luego tiró de ellos hacia atrás y acercó las caderas de la chica a él. La chica estaba en un estado de trance, sentía como la lengua del vampiro rozaba su piel, ese susurro, el pellizco en el lóbulo de su oreja provocado por los labios de aquél ser, sentía el leve beso en su cuello, y luego, sin darse cuenta, sentía como los colmillos del vampiro succionaban su vida, ella, sin resistirse soltó un gemido y un "te amo" salió de su alma.
Ella estaba sumergida en un extásis continuo, el placer era inmenso, al mismo tiempo que el dolor, el veneno recorría sus venas y en parte temía por su vida, esa vida llena de vicios que había llevado le sería arrebatada por aquel ser de la noche. Él sonreía al envenenarla, sus colmillos atravesando esa tersa y joven piel de mujer, esa exquisita figura sometiendóse a su voluntad, era increíble, era hermoso, la tenía solamente para él en ese minuto, el mundo dejaba de existir, solamente había lugar para ellos dos en su nueva esfera de placer, él terminando su labor llevósela a su hogar, el sol no entraba, era perfecto, la noche duraría por siempre.
Al llegar, dejó a la hermosa muchacha en una cama, vigilósela hasta que despertó y moría de hambre, más no tenía idea que sucedía, la chica deseaba sangre y él, el vampiro, no sabía cuanto tiempo esa nueva bendición duraría en su vida, deseaba poseerla a toda costa, más su lado humano, aún muy vigente en él, no lo dejaba, quería que fuese mutuo...
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Interludio:
Veneno Paradisíaco
Oscuridad...
Noche de mi alma, día de mis ojos,
Benévolo placer guia de mis sentidos,
Haz correr por mis ojos tu alma,
Convierteme...Dame tu venéno, tu vida.
Obsequiame el verdadero vivir, el extasis real,
Un beso, una caricia y tu enfermedad,
Esa enfermedad que me acoje, esa enfermedad que solamente tú puedes darme,
Dame tu amor...Dame tu venéno, el placer de vivir en tí,
Traeme la muerte por la vida, una sola vez, dame lo que siempre amaste,
Ten mi alma te la obsequio una nueva vez, a la luz de la luna,
Por ti, por mi...Muramos juntos otra vez, volvamos al inicio, volvamos a la no-vida,
Al paraíso...A ti.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------
El tiempo corría, más ¿a quién le importaba? No a él de seguro, estaba con esa chica que lo estaba enloqueciendo de a poco, cada vez le era más difícil controlar ese frenesí, esa figura, sus caderas de abeja, sus perfectos pechos, era realmente la diosa con la que llevaba años soñando, era su amada.
El reloj corría, mas ella no lo notaba, cada vez se sentía mas extraña e intentaba comprenderlo todo, después de unas semanas notó el tiempo, era eterno, nada era como antes, cuando llegaba la noche, había fiesta, alcohol, desenfreno, drogas y sexo, regular, anal, orgíastico, no importaba, era su vida, era extraño que no hubiese sido contagiada con enfermedad alguna, pero extrañaba su modus vivendi.
Cronos pasaba sus arenas lentamente, el vampiro cada vez más lujurioso, hasta que un día no soportó más, era esa noche la noche en la que se consagraba al inmoral placer de fornicar con su amada, se oían los gemidos de la chica, el desenfreno era escandaloso, el sexo era bizarro, aquellos que no seguían vivos, quienes no poseían alma daban muestra de amor...Esa noche, la luna lloró por el caos que se avecinaba.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Postludio:
Quédate con migo,
llevame lejos,
otorgame la libertad,
con tus tristes alas, las alas del destino,
traeme la verdad, tu verdad, solamente tu mirada.
Oscura noche, sé mi compañía, angel, llevame lejos,
llevame al oceano, llevame a mi perdición, llevame.
Luna Llena
Ojo enrojecido por el paso de la sangre,
Lágrima contenida por la cercanía del fuego,
Noche eterna, pasión.
Vuelve a mi, amada mia, mi extraña afición,
Vuelve a mi mi negro ángel, mi fobia, mi reencor,
Trae de la mano todos estos negros sentimientos,
Trae de la mano la claridad, trae de la mano el vacío,
Trae de vuelta la miseria a su mirar.
Luna llena, llora sangre, ahora por mi,
Ángel negro, demonio blanco,
Lágrima seca, vuelve al estero donde perteneces y dejame reflejar
Mi triste silueta en el estanque de las aguas rojas, donde la luna reside,
Donde tu fé se escribe.
Una vez más, vuelve mi amada fobia, mi extraño reencor, vuelve...
Vuelve y dame paz...Solamente...
Vuelve.
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Y él en su inmortalidad caminó, vagaba por la noche, las calles eran suyas, nada ya era lo que solía ser cuando aún vivía, luego la vió...Vió la figura mas hermosa que había visto, su larga cabellera negra, sus claros ojos y rojos labios, su blanca, blanca tez...Era hermosa, ya había él encontrado la razón de su existencia, entonces, se acercó sigilosamente a aquella que sería su víctima, ella, quien hacía que de alguna forma su vampírica lujuria se encendiese.
Pasaron las horas con él siguiendola, cuando por fín algo sucedió, ella, la hermosa chica que le había arrebatado la conciencia lo había notado, una coqueta sonrisa y él, no era más que un esclavo. Empezó el ritual, se le acercó de forma sensual, misteriosa, la chica era hipnotizada por los grisaceos ojos del vampiro y así cayó en sus brazos, él por su parte, puso una mano en las caderas de la chica y la otra detras de se cabeza, sujetando sus largos cabellos, luego tiró de ellos hacia atrás y acercó las caderas de la chica a él. La chica estaba en un estado de trance, sentía como la lengua del vampiro rozaba su piel, ese susurro, el pellizco en el lóbulo de su oreja provocado por los labios de aquél ser, sentía el leve beso en su cuello, y luego, sin darse cuenta, sentía como los colmillos del vampiro succionaban su vida, ella, sin resistirse soltó un gemido y un "te amo" salió de su alma.
Ella estaba sumergida en un extásis continuo, el placer era inmenso, al mismo tiempo que el dolor, el veneno recorría sus venas y en parte temía por su vida, esa vida llena de vicios que había llevado le sería arrebatada por aquel ser de la noche. Él sonreía al envenenarla, sus colmillos atravesando esa tersa y joven piel de mujer, esa exquisita figura sometiendóse a su voluntad, era increíble, era hermoso, la tenía solamente para él en ese minuto, el mundo dejaba de existir, solamente había lugar para ellos dos en su nueva esfera de placer, él terminando su labor llevósela a su hogar, el sol no entraba, era perfecto, la noche duraría por siempre.
Al llegar, dejó a la hermosa muchacha en una cama, vigilósela hasta que despertó y moría de hambre, más no tenía idea que sucedía, la chica deseaba sangre y él, el vampiro, no sabía cuanto tiempo esa nueva bendición duraría en su vida, deseaba poseerla a toda costa, más su lado humano, aún muy vigente en él, no lo dejaba, quería que fuese mutuo...
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Interludio:
Veneno Paradisíaco
Oscuridad...
Noche de mi alma, día de mis ojos,
Benévolo placer guia de mis sentidos,
Haz correr por mis ojos tu alma,
Convierteme...Dame tu venéno, tu vida.
Obsequiame el verdadero vivir, el extasis real,
Un beso, una caricia y tu enfermedad,
Esa enfermedad que me acoje, esa enfermedad que solamente tú puedes darme,
Dame tu amor...Dame tu venéno, el placer de vivir en tí,
Traeme la muerte por la vida, una sola vez, dame lo que siempre amaste,
Ten mi alma te la obsequio una nueva vez, a la luz de la luna,
Por ti, por mi...Muramos juntos otra vez, volvamos al inicio, volvamos a la no-vida,
Al paraíso...A ti.
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El tiempo corría, más ¿a quién le importaba? No a él de seguro, estaba con esa chica que lo estaba enloqueciendo de a poco, cada vez le era más difícil controlar ese frenesí, esa figura, sus caderas de abeja, sus perfectos pechos, era realmente la diosa con la que llevaba años soñando, era su amada.
El reloj corría, mas ella no lo notaba, cada vez se sentía mas extraña e intentaba comprenderlo todo, después de unas semanas notó el tiempo, era eterno, nada era como antes, cuando llegaba la noche, había fiesta, alcohol, desenfreno, drogas y sexo, regular, anal, orgíastico, no importaba, era su vida, era extraño que no hubiese sido contagiada con enfermedad alguna, pero extrañaba su modus vivendi.
Cronos pasaba sus arenas lentamente, el vampiro cada vez más lujurioso, hasta que un día no soportó más, era esa noche la noche en la que se consagraba al inmoral placer de fornicar con su amada, se oían los gemidos de la chica, el desenfreno era escandaloso, el sexo era bizarro, aquellos que no seguían vivos, quienes no poseían alma daban muestra de amor...Esa noche, la luna lloró por el caos que se avecinaba.
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Postludio:
Quédate con migo,
llevame lejos,
otorgame la libertad,
con tus tristes alas, las alas del destino,
traeme la verdad, tu verdad, solamente tu mirada.
Oscura noche, sé mi compañía, angel, llevame lejos,
llevame al oceano, llevame a mi perdición, llevame.
El Final Del Soneto
Las nubes se ennegrecieron y el cielo lloró una vez más,
Todo era on deja vú, todo era igual,
El mismo sentimiento, la misma ira, agonía y soledad,
Siempre de la mano, las tres hermanas.
Esa fatídica noche, se reveló el verdadero plan,
Se reveló la oscuridad, la triste vía,
Su mirada lo decía todo este era el fin del hermoso soneto que habían compuesto,
Ni amistad, ni miradas alegres, ni risas de niños sonarían ya,
Todo estaba pérdido, otra vez.
Aún cree que fué una pesadilla, no más que eso,
No quiere imaginarse otra cosa, no puede ser de otra forma,
Aunque tenga en su piel las marcas de esa noche,
Aunque tenga su alma herida, sabe que en el fondo, todo fue un mal sueño,
Que la figura de esa chica sigue ahí, siempre sonriente, con cariño.
¿Es aquí donde realmente se acaba este soneto soneto?,
Donde el poeta muere otra vez...
Y esta vez, espera, sea por siempre,
Que no despierte jamás,
Que el cariño que dá duerma entre las eternas arenas del tiempo,
Aunque en realidad, si pudiese dar todo, por volver el tiempo,
No dudes que lo haría.
Todo era on deja vú, todo era igual,
El mismo sentimiento, la misma ira, agonía y soledad,
Siempre de la mano, las tres hermanas.
Esa fatídica noche, se reveló el verdadero plan,
Se reveló la oscuridad, la triste vía,
Su mirada lo decía todo este era el fin del hermoso soneto que habían compuesto,
Ni amistad, ni miradas alegres, ni risas de niños sonarían ya,
Todo estaba pérdido, otra vez.
Aún cree que fué una pesadilla, no más que eso,
No quiere imaginarse otra cosa, no puede ser de otra forma,
Aunque tenga en su piel las marcas de esa noche,
Aunque tenga su alma herida, sabe que en el fondo, todo fue un mal sueño,
Que la figura de esa chica sigue ahí, siempre sonriente, con cariño.
¿Es aquí donde realmente se acaba este soneto soneto?,
Donde el poeta muere otra vez...
Y esta vez, espera, sea por siempre,
Que no despierte jamás,
Que el cariño que dá duerma entre las eternas arenas del tiempo,
Aunque en realidad, si pudiese dar todo, por volver el tiempo,
No dudes que lo haría.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Apocalípsis
Lágrimas en la noche, en el ocaso de los tiempos, en la verde pradera del edén, lágrimas de desesperanza, llantos de amargura en el paraíso, sus hijos, sus desdichados hijos han sido expulsados y los padres lloran.
El ocaso de los tiempos llama, fin de una era, apocalípsis, caída del telón.
Cae, cae, cae el telón sobre tu cabeza, te decapita, te exige, te llora.
Cae la cortina sobre la vida, la penumbra se hace cargo del final, amargura, desesperación, tragedia, final.
Ocaso, perdición, se pervierte tu alma, corre, corre por los pasillos de una mente insana, quebrantada por el poder del miedo, corre niño, corre desde el fin hacia el inicio, sin cansarte, estás cerca...No caigas...No mueras.
El ocaso de los tiempos llama, fin de una era, apocalípsis, caída del telón.
Cae, cae, cae el telón sobre tu cabeza, te decapita, te exige, te llora.
Cae la cortina sobre la vida, la penumbra se hace cargo del final, amargura, desesperación, tragedia, final.
Ocaso, perdición, se pervierte tu alma, corre, corre por los pasillos de una mente insana, quebrantada por el poder del miedo, corre niño, corre desde el fin hacia el inicio, sin cansarte, estás cerca...No caigas...No mueras.
Diez Cosas que ODIO de Ti.
Odio...Todo lo que sea ver tu mirada, feliz, desde la sombra de mi abismo, la perdición que progresa paso a paso, no quiero verte llorar, mas aún así, creo que es como debe acabar todo, con sangre, tu sangre en las manos del destino, encadenado, prisionero.
Deseo verte rogar, no promulgues la piedad, no me ruegues por ella, pues odio verte sonreir, odio todo, diez cosas, diez veces te odio más que ayer, tus ojos, la vida, el miedo, no soporto eso, te veo, sin poder encontrarte jamás.
Deseo que el destino te atrape, te encadene, te crucifique, te haga llorar por misericordia que no te entregaré, por mi piedad, así todo estará bien, aferrate a tu almohada, pues al despertar será una pesadilla, estoy aquí para traer el infierno, a tu vida, desesperanza, a tu verde, verde rostro.
Pudrirte, así te veo, te veo pudriendote, rogando por piedad, esperando misericordia, sin acceder a ella y simplemente, rio ante tu desdicha, ante la perversión de lo que algún día llegué a querer.
Deseo verte rogar, no promulgues la piedad, no me ruegues por ella, pues odio verte sonreir, odio todo, diez cosas, diez veces te odio más que ayer, tus ojos, la vida, el miedo, no soporto eso, te veo, sin poder encontrarte jamás.
Deseo que el destino te atrape, te encadene, te crucifique, te haga llorar por misericordia que no te entregaré, por mi piedad, así todo estará bien, aferrate a tu almohada, pues al despertar será una pesadilla, estoy aquí para traer el infierno, a tu vida, desesperanza, a tu verde, verde rostro.
Pudrirte, así te veo, te veo pudriendote, rogando por piedad, esperando misericordia, sin acceder a ella y simplemente, rio ante tu desdicha, ante la perversión de lo que algún día llegué a querer.
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